QUÉ NOS VENDE UN POLÍTICO EN CAMPAÑA

Lo escribí hace 6 (seis) años, no le moví una sola coma, y conserva su vigencia hasta la presente fecha.

Espero que de una u otra manera contribuya en algo a enderezar rumbos y alinear el discurso político en los intereses y necesidades de los ciudadanos en su conjunto; y no cargarse a intereses de grupos o de partidos. Decir un basta a la simulación.

QUÉ NOS VENDE UN POLÍTICO EN CAMPAÑA

SU IMAGEN FÍSICA.

La imagen física del candidato es agradable a la vista de quienes se fijan en las apariencias, pero casi nunca corresponden a la personalidad, temperamento, carácter, y nada que ver con la inteligencia.

En las últimas elecciones el modelo “televisa o Peña Nieto” cobró auge y la mercadotecnia política, los “hacedores de imagen”, y la publicidad las 24 horas por todos los medios, se apoderaron del voto ciudadano.

El ciudadano debe hacer caso omiso de spots de radio y televisión, espectaculares, y propaganda escrita que nos cuesta mucho, y que solo beneficia a las empresas que viven de las campañas políticas.

LA IMAGEN DE SU PARTIDO.

En general para las personas bien informadas los partidos políticos son un “mal necesario” que nuestro sistema político mantiene para preservar el poder, y constituyen la única vía pacífica para acceder a él.

En un municipio o distrito electoral se dan condiciones diversas de un lugar a otro, de acuerdo a la percepción del ciudadano sobre las últimas administraciones de presidentes municipales, diputados o senadores.

Cuándo el político es “bueno” conocido y el partido tiene mala imagen, el político pierde. Cuando el partido tiene buena imagen, y el político es “malo” conocido, el partido pierde.

SU TRAYECTORIA PERSONAL.

No siempre es garantía de buen gobierno la preparación y el desempeño profesional del político. Son dos ámbitos diferentes, el poder público y la actividad privada. El poder público marea a quienes no cuentan con la madurez y el oficio político para comprender; que el presupuesto es público, que sus decisiones afectan a la ciudadanía, que el poder es efímero, que son “los reyes” por tres o seis años, que toda alabanza y aplauso es interesado y comprometido. Que su nivel de eficiencia tiene un límite. Que no le está haciendo el favor a nadie, y que el puesto él lo buscó nadie lo impuso.

SU PROYECTO DE GOBIERNO

Es lo más valioso cuando el ciudadano participa desde un principio en el diagnóstico de necesidades, programas y obras prioritarias.

El breve tiempo de una campaña se debe aprovechar en reuniones de trabajo, y no en mítines y propaganda política donde las promesas suenan vacías. Donde el escuchar todos los días las virtudes de un candidato se torna molesto.

Un candidato que tiene un buen proyecto, que cuenta con la lucidez de lo que se debe realizar, y que logra hacer alianza con la ciudadanía y agrupaciones ciudadanas, ya está del otro lado.

Si un político no da a conocer en campaña su programa de gobierno, es porque o no lo tiene, o lo que pretende realizar afecta los intereses de la ciudadanía.

EL EQUIPO DE GOBIERNO

Es parte de lo que el electorado valora, y el político deja en la incertidumbre antes de la elección.

La carta de presentación de un candidato debe ser el equipo que lo acompañará durante su gestión, en caso de ganar la elección.

No solo los regidores y síndico que son de elección popular, sino quienes serían los funcionarios municipales en su propuesta de organigrama para su administración municipal.

Si un político no da a conocer quienes constituyen su equipo de trabajo es porque aún no lo tiene, o porque son impresentables y por lo mismo incómodos y afectarían el resultado de la elección.

Así que amable lector ya sabes que debemos valorar ahora que nos empezarán a vender ilusiones, esperanzas, y espejitos para que nos veamos la cara…

(Tizimín, Yucatán, 26 de julio de 2014 / Hugo Rodríguez Núñez) www.tzn.mx

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